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Psicoterapias y Pseudeoterapias

Si has llegado a esta página, probablemente haya sido buscando un psicólogo en Xátiva o alrededores (o quizás simplemente buscando una consulta de psicología en internet). Si es así, en esta web podrás encontrar los servicios que ofrezco, cómo trabajo y cuáles son mis especialidades.

Sin embargo, puede que ya hayas acudido a otros/as terapeutas que no te funcionaron o no lograron ayudarte a superar tus problemas. Aunque esto no siempre es así, a veces ocurre porque algunos terapeutas utilizan técnicas que nunca se ha probado empíricamente que funcionen. Y e que es muy importante, por el bien del paciente y su salud, que se empleen técnicas de eficacia contrastada y no aquellas que por experiencia propia o recomendación nos parece que den resultado.

La psicología es algo más que aplicar el saber popular y aconsejar al paciente, aunque a muchos se les olvide. Así pues, podemos decir que el sustantivo “psicología” y su adjetivo “psicológico” no significan lo mismo fuera y dentro de la disciplina psicológica como ciencia. Lo mismo sucede con palabras relacionadas como “inconsciente”, “conducta”, “pensamiento” o “mental”, siendo términos que poseen significados muy específicos dentro de dicha disciplina.

Dicha confusión tiene dos efectos curiosamente contrarios, pero que se complementan dañando ambos a la imagen de psicólogos y psicólogas. Por una parte, confieren a la psicología y a todo lo relacionado con ella una imagen de falsa ciencia, de escasa coherencia como saber (aunque en realidad se define como la ciencia que busca explicar científicamente los procesos tras la conducta humana). Por otra, la confusión permite que muchas pseudoterapias y bulos semejantes se disfracen de forma más o menos convincente mediante el uso de términos y expresiones como “psico-“, “de la mente” o “cognitivo”.

Ahora bien, según su definición, psicología es solo aquello que busca explicar, predecir y modificar nuestras conductas, nuestros comportamientos (inclusive nuestros pensamientos) empleando los conocimientos y datos que hemos ido acumulando desde el inicio de la disciplina como ciencia, esto es, desde que los psicólogos emplean la metodología científica y por ello solo trabaja con elementos operativizables (objetivables, que pueden ser estudiados objetivamente).

A este respecto existe una clara diferencia entre la psicología de estar por casa y la científica y es que la primera tiende a separar “lo físico” de “lo mental”, cuando la realidad es que nuestra mente funciona siempre en relación al contexto que nos rodea, interactuando con los demás y con las circunstancias que nos toque vivir.

De forma paralela se tiende a percibir una diferencia entre aquello que es biológico y lo que es psicológico, entendiendo algunos a la neurología (por ejemplo) como una ciencia verdadera y no a la psicología. Curiosamente, en la carrera de psicología hay varias asignaturas como Neuropsicología, Neurociencias, Método científico, Fisiología, Psicometría, Psicoestadística, etc.

Cierto es que existe una barrera que aún no hemos logrado sortear entre las Neurociencias y la Psicología, pero cada día estamos más cerca de lograrlo. Dicha barrera consiste en que las primeras son capaces de localizar procesos cerebrales y de otras partes del sistema nervioso que producen fenómenos concretos de nuestra conducta (por ejemplo, cómo procesamos la información que captan nuestros sentidos o porqué ciertas sustancias nos resultan adictivas), pero no logran establecer cómo dichos procesos logran la experiencia subjetiva que llamamos mente, el “yo” que autopercibimos. Por su parte, la psicología es capaz de comprender cómo le afectan diversos factores a esa experiencia subjetiva y como esta condiciona nuestros comportamientos, pero tampoco llega a saber por ahora como ello se relaciona con nuestras estructuras cerebrales por completo. Entre ambas pues, hay por ahora una pregunta sin respuesta.

Sin embargo, el que una trabaje con elementos más tangibles, físicos, no la convierte en más científica que la otra. La conducta parte de una base biológica, que también es estudiada desde la psicología, pues sin ella es igualmente imposible entender la forma en que nos relacionamos con el medio.

La línea entre lo orgánico y lo psicológico queda pues desdibujada, de tan relacionados como están. Esto resultará evidente para cualquiera que haya sufrido alguna vez de estrés o ansiedad, por ejemplo. Cuando uno sufre de estrés, no solo siente un malestar psicológico, sino también (y esto es muchas veces lo que hace sonar las alarmas) síntomas físicos como la caída de pelo, alteraciones estomacales, cutáneas, del sueño e incluso bajadas en nuestras defensas, entre otros. Por eso mismo es que en los casos en que el paciente sufre una enfermedad médica que se prevé de larga duración se aconseja recibir ayuda psicológica, pues lo último que necesita es deprimirse y añadir síntomas a los que ya sufrirá de por sí.

“Pero tal o cual terapia me funcionó/ le funcionó a alguien de mi confianza” pensarán muchos y precisamente este es el pensamiento que perpetúa la existencia de las pseudoterapias, tanto aquellas que se disfrazan de psicología como las que se disfrazan de medicina.

La gente lega (aquellos que no poseen conocimientos específicos en la materia), tienden a explicar los problemas sufridos en base a las propias experiencias previas, tanto las vividas en primera persona como las presenciadas en su entorno o las que conoce porque “todo el mundo sabe que” (saber popular). Si bien estas explicaciones y los consejos que de ellas deriven pueden tener algo de razón y servir como ayuda para salir del bache, lo cierto es que nos la jugamos cada vez que las empleamos pues pueden llegar a crear más perjuicio que beneficio, ya que no siempre van a ser ciertas y aunque lo sean no tienen porqué aplicarse igual a todos los casos, pues repetimos que las circunstancias de cada cual son únicas e intransferibles.

Las causas que originen y mantengan en el tiempo los problemas psicológicos de una persona pueden variar mucho entre individuos, aunque dichos problemas se parezcan entre ellos. Por eso, cada caso requiere una especial atención para que la terapia se adapte a él, pero también en líneas generales deben evitarse aquellas técnicas de las que no se haya probado nunca su eficacia, pues pueden resultar inocuas (si existe mejora es por un mero efecto placebo) o incluso dañinas.

Por eso es importante que el psicólogo analice el caso buscando explicar la génesis del problema mediante los procesos de aprendizaje y otros mecanismos psicológicos experimentalmente demostrados a través de investigaciones consolidadas. Después, se emplearán las técnicas que sepamos que a ciencia cierta (nunca mejor dicho) que funcionan mejor para ese tipo de problemas y en relación a las características del paciente y su contexto. Nuevamente, usaremos los ya mencionados procesos de aprendizaje, pero esta vez de forma activa, buscando no solo solucionar el problema sino también la mejora personal.

Con todo ello, espero haber ayudado a discernir entre lo que es y no es psicología y como esta está presente en ciertas formas de terapia, pero no en otras. De todos modos y a forma de ayuda final, puesto que para alguien ajeno a la profesión puede resultar complicado distinguir entre las psicoterapias validadas científicamente y las que solamente aparentan serlo, adjunto una lista de pseudoterapias, puesto que se trata de métodos que en ningún caso funcionan ni producen un efecto mayor que el mero azar o el del placebo, pudiendo incluso llegar a ser perjudiciales para el afectado. Ten en cuenta que la lista no es ni mucho menos exhaustiva, pues continuamente aparecen nuevas.

  • Acupresión: Curar mediante masajes, presionando zonas del cuerpo.
  • Acupuntura: Emplear agujas que se clavan en zonas concretas del cuerpo.
  • Aromaterapia: El uso de aceites a fin de sanar enfermedades y dolencias, aplicados no solo por vía respiratoria sino también por vía tópica e interna, es decir, a través de la piel, oral, anal y vaginalmente.
  • Auriculoterapia: Medicina Tradicional China en la que se estimulan puntos específicos del pabellón auricular y la oreja para generar un efectos en el organismo.
  • Bioneuroemoción: Presupone que toda enfermedad tiene su origen en la inestabilidad emocional, por lo que la medicina no sería nunca necesaria.
  • Brainspotting: Curación de las dolencias psicológicas mediante el… ¿movimiento de los ojos?
  • Cirugía psíquica: Tal cual, se trata de operar quirúrgicamente de forma telepática.
  • Constelaciones familiares: Se busca la mejora en la vida en base a que los humanos tendríamos un entendimiento inconsciente de las relaciones sociales y familiares.
  • Cristaloterapia: Curar mediante cristales.
  • Cromoterapia: Sanar mediante luces de colores aplicadas sobre la persona.
  • Dieta macrobiótica: Comer según los preceptos del Ying y el Yang.
  • EMDR (Desensibilización por medio de movimientos oculares): Busca curar los traumas estimulando los hemisferios cerebrales.
  • Flores de Bach: Curar las dolencias psíquicas mediante agua de flores y productos similares.
  • Hidroterapia: Curar mediante el agua.
  • Hipnoterapia o terapia hipnótica: Busca provocara un trance en el paciente.
  • Homeopatía: Basada en el principio de que el agua tendría memoria, pudiendo así adquirir propiedades de sustancias curativas.
  • Hoʻoponopono o ho-o-pono-pono: Curación tradicional de origen hawaiano.
  • Iridología o Iriodología: Considera que el ojo se divide en partes que se corresponden con partes del cuerpo.
  • Medicina holística: Considera que el cuerpo humano posee por sí mismo la capacidad de curar toda enfermedad, si se activa de forma correcta.
  • Método Dorn: Escuela específica del quiromasaje.
  • Microinmunoterapia: Se busca modular la respuesta inmunitaria del propio organismo.
  • Naturopatía: Sustituye los medicamentos del tratamiento por remedios naturales, considerando que los hay para todas las dolencias, inclusive las más graves.
  • Nueva medicina germánica: Similar a la Bioneuroemoción.
  • Oligoterapia: Curar con pequeñas dosis de minerales.
  • Orinoterapia: Sanar al ingerir la propia orina. De verdad.
  • Ozonoterapia: Curación mediante la inserción de ozono en diversas partes del cuerpo.
  • Programación Neurolinguística (PNL o NLP): Sanar y mejorar mediante el uso del lenguaje.
  • Psicoanálisis: Curación explorando un teórico inconsciente de donde proceden los problemas de la persona.
  • Psicobiodescodificación: Ver Bioneuroemoción.
  • Psicología positiva: Terapia centrada en los aspectos positivos más que en los negativos.
  • Psicología transpersonal: Psicología a la que se suma espiritualidad.
  • Psicomagia: Psicología y magia. Nada que añadir.
  • Quiropráctica o quiropraxia: Curar y diagnosticar enfermedades diversas mediante masajes y presiones.
  • Reflexología: Similar pero solamente tocando los pies (o a veces las manos, nariz, orejas…).
  • Reiki: Similar, pero siquiera necesitaría tocar al paciente. Medicina por Wi-Fi, vaya.
  • Sanación enteogénica: Llamada también sanación psicodélica, es decir, que usa sustancias alucinógenas.
  • Sanación por arquetipos: Derivado del psicoanálisis al que añadimos un componente espiritual o chamánico.
  • Sanación cuántica: Curar en base a que la intención de un sujeto mueve el mundo subatómico.
  • Sanación pránica: Asume que el cuerpo humano posee un campo energético útil en medicina.
  • Shiatsu: Más masajes curativos, esta vez japoneses.
  • Sofrología o Sofrología Caycediana: Pretende tratar problemas psicológicos mediante la práctica de técnicas budistas y yoga, que buscan relajar al sujeto. Aunque se disfrace de medicina y/o psicología sus practicantes no pertenecen necesariamente a dichas ramas y sus técnicas no poseen respaldo científico alguno.
  • Sonoterapia: Curar mediante sonidos.
  • Talasoterapia: Método curativo que usa el clima y los baños marinos.
  • Técnica de liberación emocional (EFT): Derivada de la acupuntura y el shiatsu.
  • Técnica metamórfica: Más masajes.
  • Terapia Bioenergética: Se basa en que la tensión psíquica es la base de todo nuestro sufrimiento.
  • Terapia Biomagnética: Cura hasta las enfermedades más graves con imanes.
  • Terapia de las megavitaminas: Emplea vitaminas como si fuera lo único necesario para curar la dolencia.
  • Terapia de las ventosas: Curar con ventosas.
  • Terapia de vidas pasadas: Creen en que nuestras encarnaciones previas nos afectan actualmente.
  • Terapia Gerson: Dieta que considera poder curar enfermedades como el cáncer o las demencias.
  • Terapia Gestalt: Psicoterapias con influencias variadas, entre las que se encuentra el psicoanálisis.
  • Terapia Humanista: Híbrido de psicología y filosofía.
  • Terapia neural: Usa cierta sustancias anestésica como medicamento.
  • Terapia ortomolecular: Usa sustancias naturales como vitaminas y enzimas como medicamento.
  • Terapia quelante: Emplea agentes quelantes para eliminar los metales pesados del cuerpo.
  • Terapia radiónica: Utiliza las ondas de radio.
  • Terapia Zonal: Ver reflexología.
  • Thetahealing: Terapia energética creada por una coach espiritual.
  • Toque terapeútico: Imposición de manos curativa similar al Reiki.
  • Vegetoterapia caracteroanalítica: Otra derivada del psicoanálisis.

Si crees que necesitas ayuda de un profesional evita a cualquiera que se anuncie con las palabras anteriores pues son, en el mejor de los casos, un timo, y en el peor una amenaza a tu salud. Discúlpenme si he ofendido las creencias de alguien, pero considero que la salud de las personas es un tema serio con el que no deberíamos jugárnosla. Ten en cuenta que si has sido afectado por alguna de ellas, puedes denunciar el caso y solicitar una evaluación de los daños causados, tanto físicos como psicológicos.

Y recuerda además que, si te encuentras por la zona de Xátiva o alrededores, puedes contactar conmigo. Y en el caso de que necesites un especialista distinto por las características de tu problema, me comprometo a ayudarte a buscar uno que emplee métodos fiables que te puedan ayudar a superarlo.

Última actualización: 05/06/2019.

 

Cristian García Castells

Colegiado nºCV13551

c/ Av. Corts Valencianes (Adexa), Xátiva, CP: 46800 (Solicitar cita previa).

Tel. 690 76 05 57 (respondo llamadas y Whatsapp).

E-Mail: cgcastells@gmail.com

 

 

2 comentarios
  1. Monroe
    Monroe Dice:

    ¡Genial! A pesar de tener muchas palabras lo he leído de un tirón y he bajado a la
    zona de comentarios directamente para agradecerte esta entrada, impresionante !
    Enhorabuena

    Responder

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